12 ene 2013

CAPÍTULO IV





BUT WE HAVE TO SAY GOODBYE
 
 
[Elisabeth Stone]
 
  Creo que es la tercera vez que paso por el mismo pasillo, o creo que la cuarta. ¿Quizás la quinta? Sé que es el mismo pasillo porque siempre hay una papelera roja y unos baños al final, y ya he perdido la cuenta de las veces que he pasado por ahí.
  Y en todas esas vueltas que he dado por el instituto no he encontrado a mi hermano, Will. Ha venido antes de tiempo para no tener que soportar la típica charla de mi madre y quiero decirle que esta vez nos vamos a quedar dos años de verdad. Bueno, también quiero avisarle de que no voy a comer a casa. Allie me ha invitado a comer a la suya con su hermano, Ed, que seguramente está en el mismo curso de mi hermano.
  Al pasar por décima vez por el mismo pasillo de la papelera y los baños me choco con un chico rubio castaño, una cabeza más alto que yo y los ojos azules oscuros, tirando a violeta, pero no llegan a ese color. Mi hermano.
  –¡Por fin te encuentro! –exclamo tras un suspiro.
  –¿Qué tal tu primer día, Sissi? –pregunta él como si nada.
  Tiene una sonrisa traviesa en los labios, estoy segura de que ya le ha echado el ojo a alguna chica de su clase.
  –Interesante –respondo –. Pero no te buscaba para eso; dile a mamá que no voy a comer a casa, me ha invitado mi nueva amiga.
  –No hagas amigos, que después es más difícil despedirse de ellos.
  –¡Que no! –sonrío ampliamente –. ¡Esta vez si que nos quedamos dos años, Will!
  En ese momento pasa Kayla, agitando sus falsos rizos delante de mi cara. Se gira para mirarme con superioridad y se queda observando más tiempo de la cuenta a mi hermano.
  –Que idiota esa, ¿no? –dice Will.
  –Si yo te contara…
  –¡Sissi! ¡Vamos! –oigo a mi espalda la voz aguda de Allie.
  A los dos segundos aparece a mi lado y echa un vistazo largo a Will. Otra más.
  –¿Hola? –dice ella sonriendo.
  –Es mi hermano, Will –le presento.
  –Yo soy Allie, encantada –dice plantándole dos besos.
  –¿No me estabas metiendo prisa unos segundos antes? –digo pinchándola un poco.
  –¡Oh, sí! –grita dándose una palmada en la frente –. Mi hermano ya se habrá largado, siempre me hace lo mismo.
  –¡Hasta luego, Will! –exclamo mientras Allie me tira del brazo para que corramos a la salida.
 
[Amelie Styles]
 
  Por fin la última clase. Salgo del aula de Matemáticas, voy a mi taquilla y cuando estoy abriéndola pasa una imbécil, con sus perritos falderos, que me empuja contra la pared.
  –¡Ponte gafas, cegata! –grito en su dirección.
  Ella se da la vuelta, mirándome algo enfadada, con una ceja enarcada.
  –¿Perdón? –dice ella dando un paso hacia mí.
  –Perdonada –respondo esbozando una sonrisa pícara.
  –¿Te estás riendo de mí? –otro paso.
  –Sí, desde hace media hora, por si no te has dado cuenta.
  Parece más enfadada y mi sonrisa se ensancha. Ella se da la vuelta mirándome con los ojos entrecerrados, calculadora, y mi última visión de ella son los rizos morenos con mechas pelirrojas.
  –¡¿Pero-qué-haces?! –grita Jess a mi lado.
  Me sobresalto porque no la he visto venir y enseguida vuelvo a sonreír. Parece que le irrita que esté saltándome todas las “reglas”.
  –Eres increíble, Mia –dice ella abriendo su taquilla.
  –Ilumíname, Jess, ¿de quién acabo de reírme?
  –De Gemma, es prácticamente la dueña del instituto.
  –Pues habrá que bajarle los humos.
  Me despido de Jessica con un movimiento de cabeza y voy hacia la salida con las manos en los bolsillos. Al salir a la calle veo que Gemma y Harry están hablando, riéndose. Se llevan muy bien, por lo visto. Frunzo el entrecejo y en ese momento pasa Jess, que se da cuenta de que miro a esos dos, y dice:
  –Se me olvidó mencionarte que Harry y Gemma son hermanos.
  Eso lo cambia todo. Pienso.
  –Adiós, Mia –se despide de mí Jess a la vez que echa a andar hacia el aparcamiento.
  Aprieto los labios un breve instante, para que se vuelvan colorados y carnosos aunque sea un momento. Me echo la mata de rizos sobre un hombro y entrecierro los ojos, intentando parecer distante.
  Camino hacia ellos y justo cuando estoy delante de ellos, giro un poco para esquivarlos. Así llamo la atención de los dos. Oigo que Harry dice:
  –Que culo.
  –Gilipollas –dice Gemma, no sé si se refiere a Harry, a mí o a los dos.
 
[Louis Tomlinson]
 
  –Que buenas vistas –dice Stan, mirando demasiado a las chicas de la puerta.
  –Stan, que son… señoritas de compañía –me auto-corrijo.
  –Pero eso no me impide mirar, ¿no?
  –Que guarro eres.
  Entramos en el almacén y descubro que es más grande de lo que había pensado al verlo por fuera. Hay un cuadrilátero en el centro, muchos asientos rodeando este y una barra a un lado, donde supongo que estaremos Stan y yo toda la noche. Al otro lado del almacén hay otra puerta de la que entran y salen más “señoritas”.
  –Estos tipos ganan millones en una noche –dice mi amigo.
  –Seguro –asiento.
  Vamos a la barra y se acerca uno de mi curso, creo que se llama Mike, que supongo que es el que nos ha dado el trabajo. Stan y él se saludan mecánicamente.
  –Mike, este es mi compañero, Louis –me presenta Stan.
  Nos estrechamos la mano y se hace un silencio incómodo.
  –La gente empezará a venir dentro de nada, si veis que tienen pinta de importante cobradle el doble –dice Mike antes de irse hacia la puerta de las “señoritas”, cuando salen dos chicas.
  –¿Y si me hecho una novia a lo “Pretty Woman”? –pregunta Stan cuando Mike se larga.
  –¿Has visto Pretty Woman? –pregunto extrañado.
  –Lo requería la situación.
  –Anda, vamos –digo dándole un golpe en el hombro, con una sonrisa pícara.
  –Oye, ¿esa no es la amiga de la del pelo rosa? –pregunta Stan mirando a la otra chica que ha salido de la puerta.
  –¿Quién?
  –La rubia esa, la amiga de la pelirrosa del primer curso.
  Stan la señala y yo la miro indiferente. Va vestida como las demás chicas, aunque no parece cómoda con la situación (es que Mike y la otra chavala se están dando el lote a su lado).
  –¿Vamos a saludarla? –dice mi amigo con cara de conquistador.
  –Stan, no –le cojo del brazo antes de que pueda escapar –. Yo tengo novia, tú estás muy desesperado y ella tiene pinta de ser otra cosa.
  –Lou, antes molabas –me dice ofendido.
  –¡Eh, vosotros! –nos grita uno –. ¡Ponedme una copa ya, vagos de mierda!
 
[Sharon Carter P.]
 
  Al acabar la clase, después de inventarme una buena excusa para el profe, me dirijo hacia la secretaría. Tengo que decirle que cambie mi nombre en la lista y ponga Lola Pérez. Apenas soporto las miradas de mis compañeros, como para soportarlos pensando que tenemos casi la misma sangre.
  –Hola, buenos días –le digo a la secretaria, que charla con una profesora –. Creo que ha habido un error con mi nombre.
  –¿Cómo te llamas? –me pregunta la secretaria mirando las listas a regañadientes.
  –Lola Pérez, del primer curso –respondo –. Pero no creo que encuentre mi nombre –miento –, han puesto Sharon Carter y ese es el nombre de mi madre –miento aun más –. Pero preferiría que mis ramas irlandesas sigan en la sombra –primera cosa que es verdad.
  –Ajá –asiente distraídamente –. Vale, señorita Pérez, les pasaremos la nueva lista a los profesores más tarde. Ya puedes irte tranquila.
  No me he ido todavía de la sala cuando la secretaria y la profesora siguen con su charla. Yo pongo los ojos en blanco y camino hacia la cafetería para comprarme el almuerzo. Me coloco en la fila con una bandeja, cogiendo lo más español que veo: bocadillo de tortilla (que no tiene muy buena pinta), y una Coca-Cola.
  ¿Adivináis quien está a punto de casi hacerme caer de nuevo? ¡Niall! ¿Este chico no tiene vida social o se ha obsesionado conmigo?
  –¡Psicópata! –me grita Niall, ya que casi lo hago caer a él también.
  –Tú tienes una obsesión conmigo, ¿eh? –no sé como me ha salido esa “broma”.
  –Guau, has evolucionado y no me has gritado, creo que te voy a invitar a un café –me devuelve la broma y tengo que reconocerlo, ha sido buena.
  Aprieto los labios para que no escape la sonrisa y le miro furiosa.
  –¡Sí, claro! ¡Para convertirme en tu perrito faldero, como Holly! –exclamo intentando apartarlo para irme a comer tranquila.
  –No tendré esa suerte –oigo que murmura para sí mismo –. Venga, no te enfades, intento llevarme bien contigo, pero sacas lo peor de mí.
  –Lo gracioso es que yo no quiero llevarme bien contigo, no quiero llevarme bien con nadie, yo solo quiero volver a España, con mis amigos –digo en tono dolido.
  –¿Y por qué no me dejas ser tu amigo? –pregunta él.
  Inspiro y espiro lentamente. ¿Por qué? ¡Porque quiero irme! Pero nada me impide echarme novio… ¡No! ¡Ni hablar! ¡Y Niall aun menos!
  –¡Niall! ¡Niaaaall! –es fácil saber quien ha gritado eso: Holly. Solo hay que escuchar el tono chillón en su voz –. ¡Niall, escúchame!
  –Tu amiguita quiere hablar contigo –digo escapando de él.
  Paso al lado de Holly, que nos mira a Niall y a mí alternativamente, y le doy un golpe en el hombro con mi hombro.
  –¿Qué coño te pasa? –pregunta Holly, enfadada, y yo la ignoro.
  Cojo el bocadillo y la Coca-Cola y dejo la bandeja abandonada en una mesa vacía. Ando por los pasillos hasta encontrar la salida y me siento en un banco alejado de todo.
  Mientras me como el bocadillo, saco el móvil y lo enciendo, ya que no quiero que me lo quiten si suena en clase. Tengo tres mensajes, dos de ellos de mis amigas y el otro de uno al que le gustaba en España.
 
¡Te echamos de menos! ¿No vendrás por Navidad o algún finde? Ya sabes, ¡llámame!
 
  Pone que es de Carmen, pero estoy segura de que lo ha escrito Paula, porque solo ella me escribe a gritos y me habla a chillidos.
 
¡No me has respondido! ¡Pues te echo un mal de ojo y otro al móvil de Carmen por estar quedándose sin batería!
 
  Y esta seguro que es Mila, que echa maldiciones a todo lo que la ofende.
  Una sonrisa nostálgica recorre mis labios y sin darme cuenta los ojos se me llenan de lágrimas. Me termino el bocadillo y doy dos sorbos a la Coca-Cola antes de contestar.
 
Lo siento, chicas, estaba en clase con el jetlag y con un moratón en el culo (¡me han tirado al suelo dos veces desde que llegué!) Os prometo que os lo contaré todo cuando llegue a casa por un mail, ahora tengo que volver a clase. Os quiero.
 
  Lo envío y borro el último mensaje sin leerlo. Apago el móvil, me termino la Coca-Cola y estoy a punto de volver a entrar en el insti cuando veo a mi padre acercándose a mí con una gran sonrisa. Ay, Dios, esta situación me da miedo.
  –Ven, Shar, tengo que presentarte a unas personas –dice cogiéndome de la mano, entusiasmado.
 

[Ed Sheeran]
 
  No viene, pues me largo. Pienso esbozando una media sonrisa irónica, ya que eso es lo que hace ella conmigo en la misma situación.
  Echo a andar hacia mi casa, que comparto con mi hermana desde que nos independizamos, aunque yo soy el único que lleva dinero a casa. Ella solo se dedica a hacerse la niña pequeña delante de nuestros padres para que le paguen su parte del alquiler.
  Al entrar en casa, dejo la mochila en una esquina del salón, marginada, y voy a mi habitación para quitarme el dichoso uniforme. En cuanto me cambio voy a la cocina para preparar algo de comer y entonces oigo la puerta abrirse precipitadamente.
  –¡Ed, juro matarte esta noche mientras duermas! –grita mi hermana.
  –¿Qué quieres comer, Allie? –pregunto como si no la hubiera oído, saliendo de la cocina.
  En ese momento entra una chica en casa, que parecía haberse quedado fuera por vergüenza (seguro que de sus gritos).
  –Sissi, este es el idiota de mi hermano, Ed –me presenta a ella, ya que yo me he quedado callado como un pasmarote –. Ed, ella es Sissi, es nueva en la ciudad.
  ¿Sabéis esas situaciones en las que el corazón se te acelera de manera imparable e increíble? ¿En las que crees que te vas a desmayar? ¿Esas en las que no puedes apartar tus ojos de una persona aunque te pusieran delante un edificio? ¿En las que tienes un puñetero zoológico de bichos zumbando en el estómago? Multiplicadlo por mil y sentiréis la mitad de lo que siento yo en este momento.
  –Encantada –dice ella muy educada.
  –Igualmente –respondo cuando mi cerebro decide actuar por su cuenta –. ¿Vas a quedarte a comer?
  –Vaya preguntita, Ed –dice Allie. Mierda, he olvidado que mi hermana sigue ahí –. Prepara lo que sea –me mangonea mi hermana pequeña –. Vamos a mi habitación, Sissi.
  Allie la coge por el codo suavemente y tira de ella para llevarla hacia el pasillo, a su habitación. Me dirige una última mirada de comprensión con una sonrisa y yo creo que me voy a morir durante varios minutos.
  Después me recompongo.
  ¿Cómo me puede estar pasando esto? ¿Cómo me puede pasar justo cuando acabo de dejarlo con Alice?
 
EN EL SIGUIENTE CAPITULO...
 
  –¿Qué acaba de pasar? –pregunta Stan extrañado.
  –Iban a violarla –respondo.
  –¿Y tanto te importa? –vuelve a preguntar, elevando las cejas.
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  Mi padre habla en inglés con la recepcionista y yo voy mirando a los vejestorios, intentando adivinar quienes son mis abuelos. No me ha decepcionado esta sorpresa de mi padre, más bien me ha sorprendido.
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  –¿Te gusta la música?
  –Me encanta –respondo sonriendo.
  –¿Cuál te gusta más?
  –No excluyo ningún género pero mi debilidad son el rap y el pop.
  –¿Y… tienes novio?

∞∞∞
 
  –¿Tus ojos son violetas? –pregunta él sorprendido.
  –Aunque nadie se lo cree, sí, tengo los ojos violetas.

HELLO!!^^
Esto es una recompensa por los veinte comentarios y por el cumple de Zayn*-* pero también es un pequeño castigo porque al final no he puesto muchas cosas del próximo capítulo:P
SE SUPONE QUE NO IBA A SUBIR NADA EN ESTE BLOG HASTA QUE NO ACABARA G.I.O.D.F!!!:O
P.D: acabo de poner las fotos xD (¡por fin le ha dado la gana a blogger!)
xxx

6 comentarios:

  1. Me encanta:) aber si subes en los otros blogs pronto tmbn por fa! Bueno cuando puedas:)

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    1. Me alegro de que te guste(; Intentaré subir en los otros blogs antes de que empiece la avalancha de exámenes, descuida:D
      Xxx

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  2. Dios, me encanta esta nove!!!! Bueno... me encantan todas tus novelas, escribes genial, en serio :)
    Espero que subas pronto, que me has dejado con la intriga!!
    Nos vemos por Narnia .xx jaja

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    1. jajaja me alegro de que te gusten!:D
      Intentaré subir pronto tranquiiila!! (Si los unicornios me dejan entrar a Narnia).-.
      Xxxx

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  3. No pasa nada por las fots, escribes igual de bien sin ellas, y aunque sigo haciendome un lio con las chicas empiezo a aclararme un poco más, espero qe la cosa mejor aún mas.
    Me ha encantado el capitulo, y te dejaria un comentario más largo pero tengo que acabar un trabajo para mañana y estoy algo estresadilla.
    Solo decirte que nis unicornios van de camino.

    One Kiss

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    1. Es que queda más bonito con footooos!! (¿Todavía te haces un lío?.... Yo también me lo hago de vez en cuando Y SOY LA ESCRITORA!)
      PERO TERMINA EL TRABAJO HOMBRE A VER SI TE VAN A SUSPENDER Y NO PUEDES SUBIR CAPÍTULOS EN TUS NOVELAS!! O.o
      Tendré que esperar a los unicornios, es que todavía no han llegado y estoy preocupada:S
      Xxx

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Comentario = Sonrisa
Sonrisa = No depresión
No depresión = Más capítulos
Más capítulos = Menos amenazas

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Si es que yo me pierdo siempre con las matemáticas xD